Diálogos de paz Guerrilla vs Gobierno

Publicado el agosto 27, 2013 11:51 am por with 0 comentarios

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Por:  Keler Castañeda G – Periodista ciudadano

Hablar del conflicto con la guerrilla de las FARC en Colombia no es otra cosa que hablar de la realidad, pero cuando se habla de paz el ciudadano de a pie se remite a una fantasía en donde se ha dejado una silla vacía, una mano extendida, años y años de esfuerzos en mesas de negociación que más que llevar a una cercana paz ha dado tiempo irrecuperable para que este grupo insurgente que hoy se encuentra sentado en La Habana se fortalezca y continúe delinquiendo en el país. No solo extorsionando, secuestrando, asesinando población civil, sino también destruyendo nuestras selvas, nuestros bosques para elaborar drogas ilícitas, desarrollar minería ilegal y arrojar químicos y sustancias dañinas a nuestros ríos donde se surten de agua miles de colombianos.

Pese a los fracasos anteriores, como el del Caguán, uno de los más recordados en donde se dieron diferentes concesiones a las Farc como una zona de despeje además de otros beneficios, esta se vez han reiniciado nuevas conversaciones entre la guerrilla y el gobierno nacional.  Dicho proceso lleva varios meses en los cuales se han desarrollado tres rondas de negociación en asuntos tan importantes como la participación en política, la propuesta de una reforma agraria y de una asamblea constituyente, además de la discusión de lo que sería el Marco Jurídico para la Paz. este último uno de los más importantes y seguramente más polémicos.

En lo que corresponde a política, el grupo guerrillero ha redactado un documento en el cual exigen garantías y acceso a los medios de comunicación para que los movimientos que surjan a partir de la firma de un acuerdo de paz puedan participar libremente en los asuntos democráticos del país, es decir para que algunos líderes revolucionarios puedan acceder al Congreso y no solo eso, para que formen sus propios partidos políticos y accedan al poder, desde la legalidad.

En el tema agrario, las dos partes han fijado un acuerdo titulado ‘Hacia un nuevo campo colombiano: reforma rural integral’.  Según las FARC dicho documento pretende proteger al campesino con equidad y democracia; “está centrado en la gente, el pequeño productor, el acceso y distribución de tierras, la lucha contra la pobreza, el estímulo de la producción agropecuaria y la reactivación de la economía del campo” señala el documento en uno de sus apartes.

Aunque los temas discutidos han sido pocos, hay gran inconformidad de parte y parte en dos asuntos de vital importancia, uno tiene que ver con la propuesta de las FARC en crear una Constituyente, situación que para el gobierno nacional no sería viable y, por el contrario, ha iniciado una propuesta de referendo para que los colombianos decidan si están o no de acuerdo con las decisiones que sean tomadas en este proceso de paz.  La  otra situación estaría centrada en el Marco Jurídico para la Paz, que no cobijaría a los actores o responsables de delitos de lesa humanidad y atrocidades, cosa que para los miembros de la mesa negociadora por forman parte de la guerrilla va en contra de los principios de una justicia transicional.

En lo que se definen este y otros puntos en La Habana, miles de colombianos que están en medio de esta absurda guerra oran para que llegue por fin la tan anhelada paz, mientras otros se muestran desconfiados o prevenidos y prefieren no hacerse ilusiones vanas, ya que han visto y oído las promesas de un cese al fuego sin que estas se hagan realidad.

 

* Keler Castañeda G. es productor de radio y televisión.